Cuando The Fast and the Furious se estrenó en el verano de 2001, nadie imaginaba que una película de presupuesto moderado sobre carreras callejeras clandestinas en Los Ángeles se convertiría en una de las franquicias más taquilleras de la historia del cine. Con un elenco joven y autos modificados hasta el límite, la cinta dirigida por Rob Cohen cambió la cultura automotriz para siempre.
1. Michelle Rodriguez y Jordana Brewster no sabían conducir
A pesar de interpretar a dos conductoras expertas y audaces, ni Michelle Rodriguez (Letty) ni Jordana Brewster (Mia) tenían licencia de conducir antes de comenzar el rodaje. Ambas actrices tuvieron que tomar clases intensivas de manejo para obtener su permiso legal y aprender a operar los vehículos modificados durante la producción.
2. El Toyota Supra de Brian era real y personal
El famoso Toyota Supra naranja de 1994 que Brian O’Conner (Paul Walker) y Dominic Toretto (Vin Diesel) restauran en el taller no fue construido desde cero por el estudio. En realidad, era el auto personal de Craig Lieberman, el asesor técnico de la película. Lieberman prestó su propio vehículo para el rodaje, el cual ya contaba con las modificaciones visuales y de rendimiento que se ven en pantalla.
3. Basada en un artículo periodístico
La trama de la película no nació de un guion de ficción común, sino de un artículo de la revista Vibe publicado en mayo de 1998, titulado «Racer X». El reportaje, escrito por Kenneth Li, documentaba la cultura real de las carreras ilegales nocturnas en la ciudad de Nueva York y la vida de los jóvenes que competían por dinero e imponían sus propias reglas.
4. Ningún actor fue la primera opción para Toretto
El papel de Dominic Toretto fue escrito originalmente pensando en Timothy Olyphant. Sin embargo, el actor rechazó la oferta argumentando que el guion le parecía demasiado similar a 60 segundos (Gone in 60 Seconds). Tras su negativa, los productores consideraron a actores como Mark Wahlberg y Christian Bale antes de que Vin Diesel realizara la prueba que conquistó al estudio.
5. El sonido falso del motor del Dodge Charger
El icónico Dodge Charger R/T de 1970 con el supercargador que pertenecía al padre de Dom es un mito del cine de acción. Aunque en la película se muestra como un monstruo de la ingeniería capaz de levantar las ruedas delanteras, el motor sobrealimentado que sobresalía del capó era de mentira (un modelo decorativo). Además, para los efectos de sonido de la aceleración del Charger, los ingenieros de audio mezclaron rugidos reales de leones y tigres para darle un tono más amenazante.
«No importa si ganas por una pulgada o por una milla. Ganar es ganar.»
— Dominic Toretto
















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