SANTO DOMINGO — El torpedero dominicano Wander Franco, quien acumula más de tres años alejado del béisbol profesional organizado, se encuentra en una encrucijada crucial de su carrera. Tras ser dejado en libertad recientemente por los Leones del Escogido en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom), el interés por el campocorto ha cruzado fronteras, pero su eventual desembarco en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) no depende únicamente de él.
Según reveló Erick Almonte, presidente de la Federación Dominicana de Peloteros Profesionales (Fenapepro), al menos ocho organizaciones del béisbol venezolano han realizado llamadas interesándose por la situación del jugador de 25 años. Sin embargo, su camino a Sudamérica se topa con un muro reglamentario: los Tampa Bay Rays.
El «Winter League Agreement», el verdadero freno
A pesar de ser agente libre en la liga invernal dominicana, el protocolo que rige la relación entre las Grandes Ligas y las ligas del Caribe, conocido como el Winter League Agreement, establece que Franco no puede ver acción en ninguna liga invernal vinculada a la Confederación del Caribe sin la autorización explícita del equipo de St. Petersburg.
Aunque la organización de Florida no le deposita dinero desde el 10 de julio de 2024 —al mantenerlo en lista restringida mientras se resuelven sus temas legales—, la franquicia aún retiene los derechos contractuales del torpedero, a quien le otorgaron en su momento un contrato récord de 182 millones de dólares.
Un escenario financiero y judicial complejo
La situación contractual de Franco con la organización de MLB envuelve cifras considerables:
- Sueldo congelado: Los Rays han dejado de abonar aproximadamente 24 millones de dólares desde mediados de 2024.
- Compromiso a futuro: Entre los años 2027 y 2032, el contrato estipula pagos por unos 147 millones de dólares.
La validez y cumplimiento de estos desembolsos dependerán directamente del resultado del proceso judicial que el jugador enfrenta en la República Dominicana, donde está programada la audiencia de apelación por la condena de abuso sexual contra una menor de edad, además de las eventuales suspensiones sancionatorias que determine Major League Baseball (MLB) y las gestiones del sindicato de peloteros (MLBPA).
La disyuntiva para los Rays
Otorga o negar el permiso para jugar en Venezuela representa una jugada estratégica para la gerencia de Tampa Bay. Dar luz verde a su participación en la pelota invernal enviaría una señal más optimista sobre un posible retorno al terreno, mientras que denegarla mantendría el estatus en pausa a la espera de un veredicto definitivo por parte de los tribunales dominicanos y los estamentos disciplinarios de la MLB.
















Deja una respuesta